La vigilancia continua

Supervisión y alarmas:

Todos los equipos de soporte vital (respirador, diálisis, circulación extracorpórea)  también supervisan un gran número de parámetros  para ajustar la terapia con gran precisión.

Más información sobre los dispositivos de cuidados intensivos

 

Los equipos utilizados para vigilar o tratar a los pacientes están configurados para emitir diferentes alarmas. Estas pueden alertar a los profesionales de un cambio en el estado del paciente o indicar que es necesario comprobar o ajustar algún dispositivo.
No todas las alarmas indican una situación urgente. Aunque sus sonidos pueden inquietar a quienes no están acostumbrados a oírlos, los profesionales saben interpretarlas y actúan según la prioridad de cada situación. Esto permite alertar al personal sanitario en caso de problema, pero también cuando la máquina requiere una acción.

Principales parámetros monitorizados de forma continua en la UCI

El electrocardiograma (ECG):

Se trata de la medición de la actividad eléctrica del corazón mediante electrodos adheridos al torso del paciente. Por lo general, es el primer trazado, una curva verde asociada a un número del mismo color, que aparece en el monitor (o osciloscopio). Esta medición continua permite controlar la frecuencia cardíaca, es decir, el número de latidos por minuto (el pulso), así como el trazado en sí, cuya forma puede variar en algunos casos.

La saturación de oxígeno:

Se mide de forma continua, generalmente con una pequeña pinza que se coloca en el dedo o la oreja. Permite conocer la oxigenación del paciente y ajustar el suministro de oxígeno en función de sus necesidades. En la imagen superior, se trata de la curva amarilla y la cifra asociada.

La presión arterial:

Se puede medir de forma discontinua mediante un manguito de tensión, o de forma continua mediante un catéter insertado en una arteria de la muñeca o en la ingle. En la imagen superior, la curva roja y los números del mismo color representan la presión arterial.