El ingreso en la UCI suele producirse de forma urgente. Desde el primer momento, el equipo puede necesitar aplicar tratamientos intensivos para estabilizar al paciente y ayudar a mantener las funciones vitales que se encuentran afectadas. A menudo implica que la vida de la persona afectada corre peligro y, por lo tanto, su gran vulnerabilidad.
La estancia en la UCI puede durar desde unos días hasta varias semanas o, en algunos casos, varios meses. Durante este tiempo, la evolución no siempre es lineal: pueden alternarse periodos de mejoría con momentos de empeoramiento. Debido a su gran fragilidad, los pacientes ingresados en cuidados intensivos son especialmente vulnerables a las complicaciones. Las familias describen a menudo esta experiencia como una "montaña rusa", marcada por avances, retrocesos y una gran incertidumbre; es importante comprender que el periodo en el que se requieren cuidados intensivos es un periodo de alto riesgo en el que la incertidumbre sigue siendo muy elevada, lo que puede resultar especialmente difícil de sobrellevar.
Más información sobre la habitación de cuidados intensivos
Más información sobre los riesgos
La fragilidad de los pacientes y la incertidumbre sobre su evolución hacen difícil establecer un pronóstico preciso. Por ello, el equipo sanitario transmite la información con prudencia y la actualiza a medida que observa la evolución del paciente y su respuesta a los tratamientos.
Más información sobre la información médica
Una de las características de los« cuidados intensivos » es la vigilancia intensiva y continua que se lleva a cabo gracias a la amplia plantilla del equipo asistencial.
El personal sanitario evalúa y reevalúa constantemente el estado de salud de los pacientes, analizando los beneficios esperados de los tratamientos en curso y los riesgos que estos pueden acarrear. El principal objetivo es adaptar la atención a las características particulares de cada paciente y actuar siempre en su interés, teniendo en cuenta sus deseos y voluntades incluso si no puede expresarlos. La información facilitada por los familiares es crucial para estimar el estado de salud anterior de la persona, y así evaluar los beneficios de la aplicación de tratamientos intensivos.
Más información sobre el papel de los familiares
El concepto de "retirada progresiva de los tratamientos":
Los tratamientos que se aplican en cuidados intensivos suelen ser complejos e invasivos, y pueden causar complicaciones. El equipo sanitario evalua continuamente beneficios y riesgos, y reevalua su utilidad en función de la evolución del paciente. En cuanto su estado lo permite, los medicamentos, los dispositivos de soporte, etc., se reducen o retiran progresivamente para limitar las complicaciones.En los pacientes sedados, el despertar comienza con una reducción progresiva de la sedación. En algunos casos, puede ser necesario realizar varios intentos antes de retirarla por completo.
Más información sobre la experiencia del paciente
Por tanto, las decisiones terapéuticas se adaptan al estado de salud de cada paciente, a los beneficios que razonablemente pueden esperarse de los tratamientos disponibles y a sus deseos, preferencias y valores.
Más información sobre las decisiones terapéuticas